«

»

Mar 29 2011

Imprimir esta Entrada

Evitar fraudes y spam en tu página corporativa en Facebook

Una de las grandes ventajas de Facebook frente a las demás plataformas de red social es haber favorecido la aparición y el desarrollo de toda una comunidad de programadores que han desarrollado multitud de aplicaciones para integrar en las páginas de perfil y –por desgracia en mucha menor medida– en las páginas corporativas o institucionales (fanpages). Pero esa ventaja se vuelve a veces en contra del usuario, ya que es uno de los vehículos por los que se cuela el spam e incluso el phishing. Aunque Facebook es bastante proactivo identificando y eliminando aplicaciones mal empleadas, es conveniente ser cauto, sobre todo para preservar la reputación de tu página de empresa.

Spam en FacebookLa principal recomendación a tener en cuenta es mantenerse en guardia frente a los enlaces recortados que publiquen en tu página personas que no suelen publicar en ella, y bloquear a esas personas sin miramientos cuando se confirme que han intentado publicar contenido indeibido. Las URLs recortadas están muy bien para Twitter y en general para evitar largas cadenas iniciadas con el consabido http, pero también impiden saber de qué va el vínculo hasta que lo abres. Por otra parte, es importante establecer una política de permisos coherente. No se puede autorizar indiscriminadamente a todo tipo de aplicaciones a publicar contenido en la página de empresa (ni tampoco en personal). Es fácil olvidar lo que se ha autorizado, y por ello conviene llevar una mínima base de control de las aplicaciones permitidas y de su funcionalidad, y revocar los permisos a la primera ocasión en que produzcan un resultado no deseado, notificando sobre ello a Facebook. Además, mucho cuidado con qué acciones autorizas a las aplicaciones: restringe sus permisos a las funciones estrictamente necesarias. Y, desde luego, hay que desconfiar de las típicas aplicaciones que prometen imposibles. Muchas de las mejores aplicaciones para Facebook son desarrollos específicos de herramientas que existen también para escritorio o para uso en blogs, etc.

Es importante aprovechar bien las oportunidades de gestión de la privacidad que ofrece la plataforma, y dimensionar el grado de flexibilidad en la publicación de terceros en función de la capacidad real de moderar el resultado. Una empresa que apenas pueda dedicar tiempo a su página en Facebook hará bien en permitir a los usuarios solamente comentar pero no publicar. Por el contrario, si tienes una buena labor estructurada de community management, será interesante permitir la publicación de los miembros de tu comunidad y tomar las decisiones de moderación que corresponda.

Por último, cuidado con los enlaces aparentemente inocentes pero que te llevan a páginas donde todos los elementos clickables son en realidad botones ocultos de “me gusta”. Esta es una forma ingeniosa de spam ya que se convierte a tu comunidad en propagadora involuntaria del contenido.

LinkedInTuentiMeneamePrintFriendlyCompartir