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Ene 19 2014

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Respuesta a Elentir Vigo sobre Vox

En el blog Contando Estrelas, Elentir Vigo ha criticado mi comentario en vídeo como presidente del P-LIB, en relación la aparición de nuevos partidos políticos y particularmente de Vox. Esta es mi respuesta, que he colocado como comentario en ese mismo blog y recojo igualmente aquí.

Estimado Elentir:

Muchas gracias por tu comentario sobre el vídeo, por tu crítica y por expresar las discrepancias. Quiero aclarar, sin embargo, un par de cosas que a mi juicio no se ajustan a la realidad.

En primer lugar, la polisemia del término “liberal” es particularmente acusada en España (lo cual es injusto por ser, precisamente, el país donde surgió como concepto político), y lo es porque los conservadores se han apropiado de él. Esa apropiación se ha consumado, especialmente, desde 1988-89, cuando los últimos dirigentes del PL decidieron entregarse a AP, que se refundó en un PP donde el liberalismo ya nunca pintó nada.

Ya sé que Ignacio Camuñas estuvo en la IL. Yo también fui uno de los vicepresidentes de la misma, años más tarde, de 1997 a 2002. Ni él tiene que darme a mí el carné de liberal, ni yo a él. Ni creo que él me niegue a mí esa condición ni yo se la niego a él, porque, en contra de lo que afirmas, ni el P-LIB ni yo mismo repartimos carnés de liberal. Pero sí tenemos derecho, como todo el mundo, como Ignacio o como tú mismo, a expresar qué nos parece etiquetable de liberal y qué no nos lo parece. Lo haremos todos desde nuestro particular punto de vista, naturalmente.

Y desde el punto de vista de nuestra formación política, decimos con toda naturalidad que, a nuestro juicio y por lo que se lee en su manifiesto, no es un partido liberal sino eminentemente conservador, y que se mueve en un terreno de ambivalencia para apelar a una parte de los liberales pero anteponiendo siempre los objetivos conservadores, patrióticos o moralistas.

Es que en todo el mundo lo normal es que los liberales y los conservadores tengan identidades, partidos e instituciones diferenciadas, y es tan impensable un partido que reúna a socialistas y liberales como uno que combine liberales y conservadores. Ese fenómeno, en cambio, se da en España a causa de diversos factores, pero sobre todo de la distorsión interesada del liberalismo por los conservadores. Los conservadores emplean “liberal” como eufemismo, para dulcificar su posición política. Los conservadores toman con pinzas del liberalismo cuatro cosas de economía, y aún esas las moderan mucho y las subordinan a otros valores y objetivos, por ejemplo de tipo nacional o místico.

Cuando menciono en el vídeo a Hayek lo hago con respeto a la letra y al espíritu de lo que escribió, no en un pasaje sacado de contexto, sino en su pequeña y magnífica obra “Por qué no soy conservador”, que tanto molesta, y con razón, a los conservadores que intentan hacerse pasar por liberales, sólo porque quieran bajar cuatro impuestos y desregular algo la constitución de empresas. En esa obra, Hayek dice cosas tan interesantes como las siguientes: “Conviene trazar una clara línea de separación entre la filosofía que propugno y la que tradicionalmente defienden los conservadores. Califico de liberal mi postura, que difiere en la misma medida del conservadurismo y del socialismo. (…) Se suele suponer que en la escala de izquierda y derecha los liberales ocupan el centro, pero es más exacto hablar de un triángulo, uno de cuyos vértices estaría ocupado por los conservadores mientras socialistas y liberales ocuparían los otros dos. (…) Lo típico del conservador es conceder siempre el máximo grado de confianza a la autoridad constituida y procurar invariablemente que su poder, lejos de debilitarse, se refuerce”. En su manifiesto, Vox habla precisamente de un Estado “fuerte” y le asigna además expresamente el papel de regular la economía, como recoges tú mismo en la tercera de las citas iniciales de tu artículo.

Prosigue Hayek: “El conservador generalmente no se opone a la arbitrariedad ni a la coacción estatales cuando se ejercen en pos de objetivos que él comparte”. En el caso de Vox, es claro que el objetivo principal es la recentralización en un Estado unitario que imponga en la sociedad los valores morales y la visión patriótica de los conservadores, y a ese objetivo subordina la libertad individual.

Dice Hayek más adelante que “la predisposición de los conservadores al nacionalismo es lo que con frecuencia les lleva a emprender la vía colectivista” y denuncia también que “en materia de creencias, lo que fundamentalmente distingue al liberal del conservador es que el primero, por profundas que sean sus convicciones religiosas, jamás pretenderá imponérselas coactivamente a los demás: lo espiritual y lo temporal son para él esferas claramente separadas que nunca deben confundirse”. Por ello, critica Hayek, “los conservadores han aceptado gran parte del credo colectivista (…) siendo muchas instituciones colectivistas hasta motivo de orgullo para ellos. En estas circunstancias, el partido de la libertad no puede menos de sentirse radicalmente opuesto al conservadurismo, viéndose obligado a adoptar una actitud de franca rebeldía (…)”.

Al final, parece que lo que te molesta no es que nosotros repartamos carnés de liberal, cosa que no hacemos, sino que la visión conservadora no quepa en lo que todo el mundo entiende por liberal, desde la federación mundial que agrupa a los partidos políticos liberales hasta los principales pensadores reconocidos por todas las familias del liberalismo. Ahora va a resultar que Hayek no era liberal por su oposición razonada al conservadurismo, que Mises no lo era por su posición absolutamente lógica en materia territorial, que todos los partidos liberales del mundo son iliberales por sus posiciones morales o federalistas y en cambio Vox sí es liberal, que el P-LIB no es liberal porque no acepta el liberalismo de salón de quienes en la Transición fueron incapaces de crear y mantener hasta hoy un partido liberal como en otros países, dejando huérfanos a los liberales. Nada debemos los liberales de hoy a quienes pretendieron regalarle el liberalismo a los conservadores. Impugnamos esa donación ilegítima y reivindicamos los contenidos comúnmente aceptados del liberalismo. Y, sí, nos abrimos a un liberalismo que se renueve sin ceder al colectivismo, sino incorporando lo más sensato de evoluciones como la libertaria en política, la austriaca en economía o la objetivista en filosofía. No se nos ocurre decir que ese deba ser obligatoriamente el camino de todo liberal. Decimos que es el nuestro, y cuestionamos el camino que lleva a la hibridación del liberalismo con el conservadurismo, como también con la socialdemocracia, porque no nos parece ni ético ni útil para el avance de nuestras ideas.

Te ruego por último no hacer valoraciones tan injustas como “juego sucio”, etc., porque, sinceramente te lo digo, te equivocas al pensar que nos mueve a mis compañeros o a mí mismo otro interés que no sea el avance de la Libertad. Si quisiéramos jugar sucio en política, tratando de obtener escaños o concejalías o puestos… no estaríamos en un partido extraparlamentario ni nos dejaríamos la piel trabajando porque su voz se escuche. Estaríamos, tal vez, en alguno de los partidos del establishment o de los que aspiran ahora a incorporarse al mismo.

Muchas gracias por tu espacio y un saludo.

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8 comentarios

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  1. ximobrotons

    correcto, pero tan cierto es q hayek traza una clara linea de separacion entre liberales y conservadores como q por ejemplo milton friedman se declarase votante del partido republicano

  2. Juan Pina

    También correcto. Por eso y por otras cosas (como la retención de IRPF en las nóminas) no me gusta tanto Friedman y su escuela de Chicago, aunque tiene cosas interesantes también, sobre todo el sistema de capitalización para las pensiones. En cuanto al Partido Republicano, Estados Unidos es un caso aparte por la amplitud y laxitud de los partidos, aunque yo prefiero el Libertarian Party. Es lógico que donde no pudiera estar Friedman fuese en el Demócrata.

    Muchas gracias por tu comentario.

  3. Ful Izquierdo

    Gracias Juan, comparto tu comentario de la A a la Z.
    Es cierto que en un país con tantas particularidades políticas como es España se tiendan a confundir los términos, aunque es mucho más complicado confundir las ideas.
    Poco dice este partido, como tantos otros, de defender las ideas liberales en su conjunto y no meras medidas cosméticas, como tú muy bien apuntas, en ciertos asuntos económicos.
    Lo de “Estados fuertes” como reguladores de la economía ya bastaría para espantar a cualquier liberal que se precie.
    Un abrazo.

  4. Ful Izquierdo

    Por cierto, estas citas sacadas por Elentir del manifiesto fundacional de Vox las firmaría cualquier partido socialdemócrata europeo, por ejemplo el PP. Las mayúsculas son mías.

    “Vox es un partido de matriz liberal, y por tanto estamos en favor de la libertad económica, de la libertad empresarial, pero creemos al mismo tiempo QUE ESA LIBERTAD DEBE TENER EL CONTRAPESO NECESARIO DE UNOS ORGANISMOS REGULADORES que funcionen EN PLENITUD.”

    “Creemos en un sistema fiscal que no sea con carácter expoliatorio para los ciudadanos, con tipos como los actuales que están impidiendo claramente el proreso y el desarrollo económico de nuestro país, sobre todo cuando esos tipos fiscales se imponen para financiar un gasto público insoportable. Mientras el sector público no se ha apretado todavía el cinturón, las clases medias de nuestro país, las personas que trabajan día a día y que pagan religiosamente sus impuestos, están actualmente asfixiadas.”

    “Creemos en una economía libre. Creemos que son las empresas y los empresarios los llamados a crear puestos de trabajO. CREEMOS EN EL ESTADO que debe REGULAR y HACER FUNCIONAR EL MERCADO de forma competitiva, libre y eficiente.”

  5. Marcel Pasaroiu

    He puesto el mismo comentario en http://www.outono.net/elentir/2014/01/18/vox-el-liberalismo-y-el-juego-sucio (sigue en cola de moderación).

    Me voy a referir a lo afirmado por Ignacio Camuñas:

    “Vox es un partido de matriz liberal, y por tanto estamos en favor de la libertad económica, de la libertad empresarial, pero creemos al mismo tiempo que esa libertad debe tener el contrapeso necesario de unos organismos reguladores que funcionen en plenitud.”
    Según la primera parte de la cita parece estar a favor de la libertad económica. Suena bien pero, al seguir leyendo, resulta que “esa libertad debe tener el contrapeso necesario de unos organismos reguladores que funcionen en plenitud”. Las cosas empiezan a aclararse. No se trata pues de libertad económica como tal sino de una mera capacidad económica que las personas pueden ejercer según las regulaciones elaboradas por los organismos del Estado. Lo que se quiere decir realmente es algo parecido a lo que pretenden, entre otros, los “liberales” del PP:
    “Sabemos que necesitamos financiación y, por ello, permitimos que haya actividad económica fuertemente regulada para que, a través de los impuestos correspondientes, podamos financiar el Estado. Además, para no perder en ningún momento el control, gestionamos de cerca las reglas de juego a través de organismos de regulación y control”.
    Me resulta evidente que su principal objetivo es financiar el Estado y maximizar la recaudación pero, por no despertar sospechas, conviene aparentar algo de apoyo a la libertad económica. Sus objetivos no se nutren del individuo ni de la sociedad sino de las necesidades de financiación del Estado.

    Eso diferencia cláramente a los partidos como PP, VOX etc (que se ponen ocasionalmente y sólo a nivel declarativo el traje liberal para asegurar la financiación del Estado) de los partidos liberales libertarios como el P-LIB (que piensan que la libertad económica es una aplicación más de la libertad individual).

    “Creemos en una economía libre.”
    ¿Cómo van a creer en una economía libre cuando los impuestos y las regulaciones destrozan las relaciones comerciales libres? ¿A qué llaman economía libre?

    “Creemos en el Estado que debe regular y hacer funcionar el mercado de forma competitiva, libre y eficiente.”
    De verdad, ¿qué entienden por libre? Lo que quieren es intervencionismo pintado con el color ideológico que haga falta (en este caso, con el color del liberalismo).

  6. JUAN ANTONIO SANCHEZ

    Elentir es una persona del ámbito conservador, respetable, pero que no tiene absolutamente nada de liberal. Personalmente siento aprecio por José A. Ortega Lara, cuyo secuestro a manos de los criminales de ETA, me conmovió bastante. Tiene que ser aterrador pasar 530 días en un zulo apestoso y encima que saquen a la calle a una de aquellas alimañas. De eso a que piense como él, es otra cosa. Aquí en españa hay mucha gente que se proclama liberal sin serlo, y lo único que hacen es un profundo daño al liberalismo. Gente como Esperanza Aguirre, etc, etc. Son tan coherentes con su postulado liberal, que primero está la poltrona y el carguito, y luego el supuesto liberalismo, eso sí aplicado en gotitas pequeñas, no vaya a resultar que mis lobbys amigos se molesten. y El Sr. Rajoy me llama al orden. Simpatizo con el P-Lib y desde aquí os animo a seguir luchando. Hacéis mucha falta en toda España. Saludos desde Tenerife.

  7. Javier Guerrero

    Enhorabuena Juan. una respuesta inapelable, aunque se estrellará en el muro de los intereses creados. No cambiará un ápice de pensamiento al que iba dirigida. De todas formas no podías quedarte callado.

  8. José Ignacio Alonso

    Juan, como siempre se agradece la claridad con la que te expresas. Decir que quién tenga ideales patrióticos o quiera un estado fuerte no equivale a ser nacionalista o colectivista. Un estado fuerte no es sinónimo de “Estado grande” en competencias, o de preponderancia en sus capacidades sobre los ciudadanos. Del mismo modo, un estado descentralizado no tiene por qué ser un Estado fragmentado.
    El liberalismo político actual ha tomado muchas derivadas y no incluye sólo a la secta “Rand-iana”. Tampoco hoy llamaríamos liberales a los caciques españoles de la Restauración que se denominaban así. La posición filosófica que defiendes tiene un nombre: objetivismo.
    Liberal-conservador explica algo que hoy la gente entiende muy bien: economía capitalista, limitación de la intervención del Estado y defensa de valores como la vida, la familia, la libertad religiosa o la unidad de la patria.
    Por esta razón muchos liberales americanos están perfectamente integrados en el partido republicano.
    Por eso Vox ha despertado gran interés en poco más de un mes de existencia.

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