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jul 09 2011

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Vacas flacas

Qué sabios eran nuestros abuelos cuando, en pleno boom económico, nos querían alertar sobre la burbuja. Muchos de ellos no tenían estudios en materia económica, o no conseguían explicar lo que no les cuadraba, pero intuían que algo no estaba bien. “Hijo, este consumo desbocado, este gasto enorme por parte de todo el mundo, ¿seguro que esto no va a reventar por algún lado?” “¿Seguro que quieres entramparte con tanta deuda, seguro que podéis permitiros ese chalé, ese coche, esas vacaciones?” Ellos habían vivido vicisitudes personales muy duras, producto de situaciones y procesos que para nosotros y para la generación de nuestros padres sólo eran materia de los libros de historia o de las batallitas de los ancianos. Pero esos ancianos habían conocido una economía diferente, o al menos el recuerdo de la economía real que sus padres y abuelos les habían transmitido. La economía en la que dos más dos siempre eran cuatro. La economía en que los créditos estaban respaldados con la previa generación y ahorro de riqueza excedentaria por parte de otros. La economía en la que el dinero era algo muy serio, tan serio como que el papel moneda era un vale canjeable por riqueza en estado puro: “El Banco de España pagará al portador…”

Muchos de nuestros abuelos y bisabuelos, desde luego, no habían oído hablar de Ludwig von Mises ni de la teoría austriaca, pero su elemental cuenta de la vieja les decía que alguien estaba dando duros a cuatro pesetas y que aquello no era sostenible eternamente, lo que provocaría tarde o temprano una recesión. “Hijo, guarda algo para cuando vengan las vacas flacas, porque volverán”. La proporción de grasa corporal del ganado vacuno expresaba en términos populares los ciclos que gobernaban ahora la economía, ciclos que los mayores, con tanta experiencia acumulada, percibían con desasosiego mientras los jóvenes miraban a otro lado, sonriendo al salir del banco con su nuevo crédito debajo del brazo. Carpe diem, pensaban, tal como les recomendaba su supuesto benefactor: el Estado “del Bienestar”, el prestidigitador máximo.

Pasen y vean, señores, pasen y vean cómo, merced al multiplicador monetario, el nuevo crecepelo infalible y milagroso de nuestro gobierno, inventado por el científico de talla mundial doctor Keynes, ahora por fin dos más dos pueden ser cinco, o siete, o doscientos. El teatro de varietés del Estado se llamaba banco central, y había ganado competencias en todo el mundo (la opaca instauración de la Fed en 1913 se ha calificado de golpe de Estado encubierto) hasta sustituir la economía natural, espontánea, real, por un laberinto de inducciones y condicionamientos. La planificación central obvia y burda fracasó en el Este, pero su versión sutil y democrática triunfó en el Oeste proyectando sobre la sociedad una ingente ilusión monetaria. Con solemne redoble de tambores, el mago sacaba de la chistera billones inexistentes y los lanzaba al público, que emocionado saltaba para atraparlos como los niños que esperan el baño de caramelos de una cabalgata.

“La culpa de todo la tienen los banqueros”, gritan ahora los indignados, y en sus carteles siempre pintan con chistera a sus villanos predilectos. No saben que, en realidad, no tenemos banqueros. Los bancos comerciales son meros apéndices de la banca central. Su pluralidad multicolor y multimarca es otro truco del Estado ilusionista. A ese, al Estado, no le pintan con chistera porque, en el colmo del ilusionismo, ha conseguido convencerles de que él es el bueno de la película, y entonces le respetan y le piden que tome más poder todavía y que controle la sociedad y la economía más férreamente aún. Pero es de su sombrero de copa de donde parten las órdenes, dictadas en el idioma de los tipos de interés y de las regulaciones. Los bancos comerciales, completamente colonizados, comprados por los políticos a cambio de grandes privilegios, se limitan a actuar en cada momento del ciclo como el Estado les diga.

Así, los bancos dan créditos a discreción cuando el Estado necesita hinchar la burbuja, sin necesidad ni de pedir garantías de verdad ni casi de que los clientes soliciten esos préstamos. Como los camellos de barrio que ofrecen a media voz su mercancía, los directores de sucursal les dicen a sus clientes “eh, oye, tengo crédito… crédito baratito, muy bueno, fliparás con él… tú firma aquí”. Y como la carne es débil, la gente pica. A todos los niveles. Unos para comprarse un piso, otros para construir mil, los menos para poner o ampliar negocios de verdad en la economía real, creando empleo y generando prosperidad. Vacas gordas.

Pero la sobreabundancia de dinero en circulación lleva a todos al sobreconsumo y al sobreendeudamiento, y a las empresas a invertir mal, generalmente descuidando el riesgo o gastando en aspectos superfluos, o emprendiendo líneas nuevas de negocio sin calcular el dinero que necesitarán para mantenerlas o culminar los proyectos, como si el crédito fácil y barato fuera a ser eterno. Millones de malas decisiones de inversión se suceden y combinan, y terminan por hacer que la burbuja explote, justo cuando la gente se había hecho adicta al endeudamiento. Entonces las órdenes del planificador central cambian y los bancos comerciales cierran el grifo, y las casas se quedan a medio construir, y muchas pymes quiebran y algunos gigantes caen, y la gente ve de pronto cómo suben los impuestos y bajan las pensiones porque el Estado está también al borde del precipicio y ahora tiene que apretarnos el cinturón, además de suplicar créditos a un interés desproporcionado a quien sea, incluyendo regímenes detestables con los que nos endeudan a todos de por vida. Vacas flacas.

¿La culpa era de los banqueros? ¿Qué banqueros, como no fueran los del banco central? La culpa era del Estado que, en su fatal arrogancia, se creyó capaz de planificar la economía y someterla a su dictado. Los ciclos de vacas gordas y flacas no son un fenómeno de la naturaleza. Es sorprendente cómo los comentaristas económicos de los medios de comunicación se refieren con frecuencia a esos ciclos como si fueran factores tan incontrolables como las tormentas solares o la caída de un meteorito. No es así. La dinámica de ciclos es producto de la acción estatal, y por lo tanto tiene solución.

Pero la solución no es que el Estado se gestione mejor ni más honradamente. Esto no se arregla obligando a los políticos a ser comedidos, a que moderarse en su manipulación de la economía, en su afán de planificarla, en su propio endeudamiento ni en el nivel de deuda que inducen a los ciudadanos y a las empresas a contraer. No lo harán. La casta política que controla el Estado, entremezclada con su alter ego, la aristocracia corporativa de la gran empresa privilegiada por el sistema, no renunciará a ese poder inmenso que le permite controlar la sociedad enriqueciéndose y comprando masivamente voluntades para perpetuarse en el poder. La única solución es quitarle al Estado esa capacidad: obligarle a restaurar el anclaje del dinero a un patrón estable como el oro, a cerrar los bancos centrales y las nefastas instituciones de Bretton Woods, y a permitir la competencia en la emisión de dinero, con leyes que impidan emitir ni un céntimo más de lo respaldado en reservas verificables. La solución es escribir a fuego en las constituciones, como un derecho inalienable de los ciudadanos, que el Estado no puede gastar más de lo que ingresa (y si puede ahorrar para costarnos menos en años sucesivos, mejor), que los impuestos y la deuda están sujetos a topes inamovibles, que la economía es un orden espontáneo producto de la acción descoordinada de todos, y que por lo tanto no es papel de gobierno alguno distorsionar su curso natural. La solución sería que la gente de pronto comprendiera que lo que ha fallado es el Estado, no el mercado. Mejor dicho, ha fallado también el mercado, sí, pero porque había sido salvajamente estrangulado e interesadamente distorsionado por los Estados; porque, lejos de haber sido libre, lleva demasiado tiempo sin serlo en absoluto. Si la gente se rebelara, pero no para suplicar pan, circo y droga-deuda sino para exigir un mercado libre como reflejo y proceso de una sociedad libre, seguramente podríamos salirnos por fin de esta espiral suicida de burbujas, de esta alternancia de vacas obesas y vacas anoréxicas.

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11 comentarios

  1. Arantxa

    En una democracia la mayoria de la poblacion es la que cuenta a la hora de decidir el tipo de gobierno y su politica económica, por lo tanto siempre seguirá siendo una política de burbujas porque es lo que quieren las masas para vivir mejor o creerselo. Y si se impone la disciplina económica con una dictadura, se pierden las demás libertades y derechos, asi que tampoco es una opcion, vamos que esto no tiene arreglo.

  2. Raúl

    Soberbios artículos todos ellos, Juan, pero, como se suele decir, hechos “a toro pasado”, lo cual es habitual cuando se habla de economía. Precisamente, lo que dice la anterior comentarista, Arancha, es en mi opinión la clave a todo ésto: ciertamente la explicación del ciclo burbuja-pinchazo-burbuja-… se debe lisa y llanamente al intervencionismo de corte keynesiano. Pero… ¿No son acaso los individuos los que, con su comportamiento de cada día, hacen la economía? Efectivamente, las masas han impuesto su criterio en lo que yo calificaría de “dictadura encubierta”. La sana separación de poderes largo tiempo muerta está y ésto ha generado el clientelismo político que ha degenerado en la politización de la economía destruyendo su orden natural. El consumismo, Juan, el consumismo ha sido lo que ha desembocado en esta situación. Las masas han vivido, y siguen viviendo, drogadas creyendo en ilusorios proyectos empresariales cimentados en un fortísimo apalancamiento que no pueden afrontar porque esperaban que se les siguiese concediendo crédito ilimitadamente. En el caso español, forma parte de la idiosincrasia mediterránea. Así es como se ha tolerado alegremente la aparición de La Casta con su colección de conspiraciones y juego sucio, hipotecando el futuro de las generaciones venideras. El que no puede lo menos no puede lo más. Vamos a ver crecer a nuestros hijos no solamente aquí, sino en el resto del mundo occidental en lo que se ha denominado la “deprivated generation”. Clinton dio el anticipo en su visita relámpago el otro día diciendo que España debería flexibilizar – ¡Por fín! – su mercado laboral y embridar el Gasto Público. Para tu información, el totalitarismo socialista ha dejado las arcas públicas vacías, y el PP poco va a poder hacer para remediar esta situación. Además, del otro lado del “Charco” no nos vienen grandes noticias: Boehner, el líder de la mayoría republcana en el Congreso ha bloqueado el aumento del endeudamiento Federal y, cuando lleguen al poder, y lo harán, van a despedir masivamente funcionarios y a recortar el Gasto Público en 4 billones de dólares. Por su parte, el inefable Bernanke ha anunciado una tercera ronda de alivio cuantitativo, evidenciando la agonía de la economía norteamericana – y si lo hace es para evitar imágenes como la del “crack” del 29. Ciertamente, nos ha tocado vivir tiempos duros. Esperemos que las declaraciones de Lagarde anunciando una renovación del Fondo y una transición tranquila hacia del equilibrio de poder hacia Oriente – China – sea el alivio que todos necesitamos. Fíjate cómo poderosos como Rupert Murdoch (éste sí que era un loco peligroso) han caído, y más que van a caer. Otro ejemplo ha sido el cierre patronal de la NBA… ¡Porque los norteamericanos no tienen un centavo para ir al Baloncesto! La era de la acromegalia corporativa toca a su fin. Creo que la era de la mano invisible retornará, pero esta vez en un juego de sombras chinescas.

    Un fuerte abrazo y éxito con tu nueva novela.

    1. Juan Pina

      Muchas gracias, Raúl. Coincido casi en todo, pero no estoy tan seguro de que las masas hayan impuesto su criterio, que hayan obligado a la casta a seguir el modelo de economía keynesiana. Me parece que es al contrario, que la casta ha encontrado en ese modelo una herramienta perfecta de sometimiento miope y voluntario de las masas. Sea como fuere, el caso es que casta y masas renuevan una y otra vez los pactos tensos pero efectivos que siempre tienen como víctima conjunta al individuo, que sin haber firmado contrato social alguno se ve sin embargo sojuzgado por sus cláusulas. De las masas no podemos esperar cambios. Cuando están contentas y con el estómago lleno, refrendan el sistema. Y cuando están cabreadas sólo saben exigir a la élite que le dé cosas, ignorantes de que para ello tendrá que ampliar su poderío. Y en casos extremos cambian de élite por la fuerza y encumbran una nueva con la condición de que tome el poder entero y les dé lo que piden. Es decir, las insatisfacciones de las masas terminan por agrandar el poder de la casta una y otra vez, y en todo este proceso el que siempre sale perdiendo es el individuo autoconsciente y deseoso de ser libre, que no se ha vendido a la casta por un plato de lentejas, como hacen encantadas las masas. Es un círculo vicioso que constriñe a la persona con ataduras cada vez peores, y si seguimos por este camino de colectivismo e hiperestado terminaremos perdiendo por completo la escasa libertad que nos queda. Orwell sólo se equivocó en el año.

  3. Raúl Jover Criado

    Maravillosa respuesta. Yo estoy con vosotros. Si seguís esa filosofía estoy con vosotros. Coméntame cuándo será la próxima reunión de afiliados y simpatizantes y seguramente acudiré a ella. Pero te diré que estoy planeando marcharme de España. Te recomiendo que leas mi ‘blog’, en el que incluso critico al P-Lib (espero que te lo tomes como éso y no un ataque personal) y en el que hago durísimas revelaciones – habrá más – sobre cómo La Casta se ha enseñorado de España y, por esa misma razón, hay que acabar con ella. Te diré más: yo no soy esclavo de nadie; moriré con las botas puestas. Hay mucho pasotismo, y ésto es lo verdaderamente peligroso en esta sociedad: éso hace a La Casta creerse impune; pero las declaraciones de Griñán evidencian la enorme empanada que tienen unos y otros. Te diré que una chica, que a lo mejor te suena, Gaspari Madrid López, que está afiliada al PP en Madrid – novata, carne fresca, explotable y cándida – me ha dicho que las cosas están muchísimo peor de lo que nos imaginamos: el PSOE NO HA DEJADO NI UN CÉNTIMO EN LAS ARCAS PÚBLICAS. Ésto puede acabar francamente mal. Tenemos que reunirnos y hablar de muchas, muchas cosas.

    Un cordial saludo:

    Raúl

    P.D.: El ‘blog’ del que te hablo es el que aparece en mi página Web más arriba. Léelo. Merece la pena. Ha pasado de 0 a 14 lectores diarios desde el 1 de Mayo.

  4. Raúl

    Te recomiendo que leas mi entrada relativa a la fijación obsesiva que tiene el P-Lib en lo que a la vuelta al Patrón Oro se refiere. Creo que mi argumentación es bastante consistente en tanto que, y en economía como en muchas otras ciencias, sólo hace falta un contraejemplo para rebatir toda una teoría.

  5. Juan Pina

    No es el oro, Raúl. A mí personalmente me da igual oro que diamantes, plata, plomo, uranio o gallinas. De lo que se trata es de tener un patrón económico estable. ¿Qué representa hoy un billete de veinte euros, o de veinte dólares? No se sabe. Si queremos eliminar en el futuro crisis como la actual, hay que acabar con la lógica suicida de la “multiplicación” monetaria, y eso sólo se consigue indexando la masa monetaria a un estándar fijo, de crecimiento anual discreto, dotado de cualidades idóneas (por ejemplo la no manipulabilidad por ser un elemento químico). Estamos padeciendo las consecuencias dramáticas del monetarismo y esto no es nada en comparación con lo que se nos viene encima (muy recomendable la película “Sobredosis” de Johan Norberg, está en este mismo blog). Ya no puede haber medias tintas: o se quiere que el dinero refleje directamente riqueza real física y apilable, estocable, o se juega aún con la idea suicida de la creación oficial de dinero falso ex nihilo, out of thin air… Si es nociva la reserva fraccionaria de los bancos comerciales, ¿cómo no ha de serlo la del propio banco emisor? Que desaparezca éste y emita dinero quien quiera pero, eso sí, realmente respaldado. Por supuesto que esto, por sí solo, no resuelve todos los problemas económicos, pero sí muchos de ellos: los que se deben a la desnaturalización de la economía. Puede parecerte una fijación obsesiva pero, ¿quién en estos momentos no está particularmente preocupado por la economía? Otros ponen el acento en otras cuestiones económicas que a mí me parecen fijaciones obsesivas, por ejemplo los socialistas con el combate a las bolsas de evasión fiscal, como si de ahí fueran a surgir los billones que faltan. O los conservadores con el apoyo a la gran empresa “too big to fall” y a la banca, como si la economía real pudiera sostenerse en esos sectores minoritarios y privilegiados que apenas generan empleo y detraen ingentes recursos de nuestros bolsillos vía rescates, vía subvenciones y vía privilegios (cuotas de mercado, proteccionismo). Nuestra “fijación” se reduce a querer que la economía vuelva a ser real y transparente, que dos más dos sean cuatro para todo el mundo, Estado incluido.

  6. Raúl

    Pero Juan, es que ahí, y ésto que dices se lo habrán planteado muchísimos economistas, me estás hablando de que la Ecuación de Fisher P*T=M*V adquiriría un valor tal que V=1, es decir, que la velocidad de circulación del dinero sea uno, y éso es imposible, éso sólo funciona en la economía de trueque. (Ya sabes, P= Nivel general de Precios; T= número de transacciones; M= Masa monetaria en circulación – billetes de banco y moneda fraccionaria)

    Sería, por ejemplo una economía donde un lápiz por el que tú pagas .€13c tuviese el mismo valor material que una cesta de mimbre que te venden en la feria popular por el mismo valor, al estar ambos respaldados por la MISMA cantidad de oro. Tú, al igual que yo, sabes perfectamente que las cosas adquieren un valor en el mercado por su valor-utilidad. No sé si me explico.

    Por otro lado, cambiando de asunto, hay un hombre que cuestiona mi idea de que Aguirre es la menos indicada para hablar de Reforma del Estado de las Autonomías, cuando ella misma se ha estado beneficiando de esta entelequia durante 5 largas legislaturas en Madrid. Si no está corrupta, si no es colectivista, que venga Dios y lo vea.

  7. Raúl

    Los índices de suicidio en Europa “vinculados” a la crisis financiera..

    aumento en los suicidios por toda Europa, según expertos en sanidad.

    Los expertos estudiaron los problemas de suicidio en 10 países Europeos

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    Dinero efectivo para la ‘depresión por recesión’

    El análisis llevado a cabo por investigadores de Estados Unidos y el Reino Unido demostró un aumento en los suicidios registrados entre la gente en edad de trabajar desde 2007 a 2009 en nueve de las 10 naciones sometidas al estudio.

    Los aumentos variaron entre el 5% y el 17% para menores de 65 años tras un periodo de disminución de los índices de suicidio, informó el Lancet.
    Los investigadores dicen que la inversión en los sistemas de bienestar eran la clave para mantener los índices bajos.
    (NOTA: Volviendo a lo que ya he dicho sobre tomar decisiones basadas en afirmaciones maximalistas y corazonadas, además de fijaciones personales sobre qué sería mejor o peor para la economía, me permito dar un toque de atención a este partido – y, ¡Ojo! No es que lo diga yo; es que lo dice este documentadísimo informe.)
    En particular, sostuvieron que apoyar a la gente para que volviera a trabajar o la creación de programs para evitar que perdiesen sus puestos de trabajo era prioritario respecto de concederles subsidios o cualquier otra clase de ayuda.
    El equipo utilizó datos de la Organización Mundial de la Salud para comparar índices de 10 países, incluyendo al Reino Unido.
    ‘Giro copernicano’

    Durante el periodo estudiado, hubo un aumento del desempleo de un tercio.
    Únicamente Austria experimentó declives en los índices de suicidio. Ésto se mostró en el país menos expuesto a las crisis financieras que otros.
    En los países donde aumentó, Finlandia obtuvo mejores los resultados mientras Grecia obtuvo el peor registro. El Reino Unido experimentó un aumento del 10% hasta 6.75 suicidios por 100.000 habitantes.
    El Doctor David Stuckler, uno de los investigadores, dijo: “Hubo un giro completo. Los sucidios estaban disminuyendo antes de la recesión y luego comenzaron a aumentar en casi todos los países Europeos estudiados. Casi con toda seguridad, éstos aumentos están íntimamente ligados a la crisis financiera.”
    Y, añadió, también era posible que habría otras consecuencias para la salud derivados de los problemas económicos como el impacto en los índices de fallos cardiacos y de cáncer como no se había visto durante muchos años.
    ‘Grandes factores de riesgo’

    Sin embargo, los investigadores también hallaron que la mortalidad en carretera disminuyó durante ese periodo – una tendencia que se demostró en los vehículos que se suelen ver durante épocas de dificultad económica.
    El informe se ha realizado tras una investigación por la BBC llevada a cabo a principios de este año que halló que había aumentado la prescripción de anti – depresivos durante la crisis financiera.
    La prescripción de medicamentos como el Prozac aumentó muy por encima del 40% durante los cuatro años pasados mientras los Médicos Practicantes afirmaban que cada vez más gente con problemas económicos acudían a sus consultas.
    Andy Bell, ayudante del Jefe Ejecutivo del Centro para Salud Mental, dijo: ” Sabemos que el desempleo y el temor al desempleo son factores de riesgo de entidad para una salud mental frágil.
    “Ésta investigación demuestra lo importante que es que se trate la salud mental de la gente que, no solamente está sin trabajo sino que también temen perderlo como asunto de salud pública prioritario”.

    Y yo te pregunto, Juan: vuestra propuesta radical de acabar con el Estado de Bienestar ¿Te parece coherente con éste estudio científicamente demostrado? Porque el P-Lib defiende la libertad individual…

    1. Juan Pina

      Claro que es coherente. Estoy convencido de que el auge de los suicidios no se da por menor “bienestar social” sino pero el gap entre la oferta del mismo (por parte del Estado-providencia) y la realidad o la falta de flexibilidad y libertad. Por ello las tasas más altas de suicidio se han dado en Escandinavia desde que se impuso la socialdemocracia más absoluta imaginable, con presiones fiscales que superaban el 80 %. Yo no digo que haya que dejar a nadie sin los servicios básicos, ni mucho menos. Digo que la universalidad de los cuatro o cinco servicios esenciales puede gestionarse sin que el Estado se entrometa, mediante sistemas neutrales y no invasivos como el de cheques. No se trata de ponerse a cerrar servicios, dejar a la gente en la estacada e inducir indirectamente su suicidio, nada más lejos de la realidad. Se trata de hacer a las personas responsables de sus propias vidas, y ayudarlas cuando lo necesitan, no instaurar un sistema de ayuda indiscriminada y obligatoria que nos infantiliza.

  8. Raúl Jover Criado

    Juan: teorizas muy bien, pero no atiendes a los datos reales. La noticia que te señalo más arriba está relacionada con un estudio sobre dicha catástrofe en Estados Unidos y el Reino Unido; tú vives anclado en prejuicios del pasado. YO TE HABLO DE PROYECCIONES DE FUTURO. Por lo demás, estoy de acuerdo en que la socialdemocracia ha distorsionado y empeorado la eficacia de la Sanidad Pública así como otros muchos servicios públicos: la educación, la gestión del empleo, … etc.

    Lee otra vez la noticia. Te lo ruego. Observo que tienes, y si no me importases no te lo diría, una propensión a no salirte de tus planteamientos. ¡Ojo! Yo no estoy diciendo que los míos sean mejores o peores; simplemente estoy diciendo que hay que pensar las cosas con calma. Te ruego encarecidamente que leas la noticia.

  9. Raúl

    Estimado Juan: no puedo dejar de expresar mi tristeza por la tremenda tenaza que el “establishment” pretende imponer sobre lo apenas escaso que queda de Democracia en nuestro país. Lo de la LOREG bien se puede interpretar, como ya dije, como una reacción temerosa de éste ante el auge popular y formal de fuerzas políticas innovadoras. Si en el P-Lib pensáis que tratando de aunar esfuerzos con el M15M vais a conseguir mayor fuerza, os equivocáis. El M15M está “internetdirigido” por Julio Anguita, un loco peligroso, con la connivencia de Rubalcaba que pretende ya exprimir el poco jugo que le queda en su vida “útil” política. No es recomendable para el P-Lib ningún atisbo de aproximación a este movimiento de peligrosísimo cariz totalitario.

    He hablado hace poco con Paco Cerbán, y le he comunicado mi intención de marcharme de aquí: sólo hay dos razones para quedarse en España.- 1 Porque se forma parte del sistema ó 2 Porque no se sabe a dónde ir. Pero yo no pienso traer hijos a un país que ha perdido toda credibilidad Institucional, moral, internacional, que es el Hazmerreír de Europa y que por mucho que haga el siguiente Gobierno habrían de pasar como mínimo 10 años para que ésto remonte. Francamente, no quiero traer a mis hijos a un país en el que les diga que van a tener que vivir y trabajar como en la Revolución Industrial.

    Los mercados han dictado sentencia, y el Hara-Kiri de Obama aumentando el techo de la Deuda Pública norteamericana supone un duro revés, contra los pronósticos iniciales, ya que los mercados no se rigen por la ilusión financiera, sino por la economía real, y ésta nos dice que con una economía hiperendeudada, donde los americanos trabajan para el Gobierno, esta medida supondrá inequívocamente una fortísima restricción en el Gasto Privado, que supone 2/3 de la Economía más grande del Planeta sólo por detrás del bloque de la Unión Europea donde salvo el núcleo duro las demás están para el arrastre. Es decir: disminución de los beneficios empresariales, de los salarios y aumento del desempleo. Obama debe irse ya, y quien aspiraba a ser el Kennedy del siglo XXI se va a convertir en John Wilkes Booth.

    La sana deflación de las bolsas mundiales pondrá las cosas en su sitio: estamos asistiendo a un cambio de modelo, de forma de hacer negocios y de estilo de vida. Sino, será la lógica aplastante de los hechos la que devuelva a los ilusos a la realidad brutalmente.

    En cuanto a la Reserva Federal estoy completamente de acuerdo, pero la vuelta al Patrón Oro en la era de Internet donde el comercio mundial se va a realizar prácticamente por entero a través de este medio, sería un suicidio. La gente necesita estar segura de que su patrimonio es real, no fruto de ingeniería financiera, jurídica o de otra índole. Pero el Patrón Oro es inviable puesto que el oro es excepcionalmente utlizado para el comercio corriente y su atesoramiento improductivo provocará a la larga su depreciación, cuando el modelo mundial haya cambiado, el equilibrio geopolítico se haya ajustado y la gente asuma la mundanidad de lo que hay y aprenda a a vivir su día a día: lo demás son imaginaciones novelescas.

    Gracias por tu atención, y sabéis en el P-Lib que contáis con toda mi simpatía y mi voto. De todo menos estos Hijos de Puta – y perdona la expresión, pero como buen escritor sabes que viene contemplada en el Diccionario de la R.A.E. y es muy española, aparte de que sirve para realzar la inteligencia femenina contra lo que comúnmente se cree.

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